
SOBRE MI
Soy Pía Pavez. Chilena, mamá, educadora de corazón y convicción. Me formé como Ingeniera en Gestión Educativa, y durante años trabajé como profesora y directora en espacios escolares donde, día a día, confirmé que educar es mucho más que entregar contenidos: es sostener, guiar y crear espacios donde las personas puedan crecer desde lo que son.
Mi camino profesional ha sido profundo y diverso. Hoy integro varias dimensiones que, lejos de estar separadas, dialogan entre sí y me permiten acompañar con propósito y humanidad. Soy Sexóloga Clínica, Educadora Sexual Integral, Coach de Vida y Educación, y mentora de procesos personales y organizacionales.
Mi propósito es claro: educar para prevenir, reeducar para sanar, acompañar para transformar.
Mi historia personal también ha sido parte esencial de esta vocación. He recorrido caminos difíciles, donde el silencio, la falta de información y el desconocimiento sobre nuestra sexualidad se convirtieron en barreras que afectaron no solo mi bienestar, sino también mis decisiones. Por eso, decidí formarme, cuestionar, romper estigmas y transformar mi propia historia para poder hoy acompañar a otras personas y comunidades a hacer lo mismo.
Desde el acompañamiento terapéutico individual —a través de Código Íntimo— trabajo con mujeres y personas adultas que desean reconectar con su historia sexual, sanar heridas, entender sus cambios hormonales, resignificar experiencias, y recuperar la libertad y el placer desde un lugar seguro, respetuoso y amoroso.
Trabajo especialmente con mujeres en etapas como la plenipausia, menopausia, maternidad o post parto, y también con hombres que atraviesan procesos de andropausia o bloqueos emocionales que afectan su sexualidad.
Mi enfoque es integrador. Utilizo herramientas clínicas y terapéuticas, pero también naturales y educativas:
cosmetología íntima, cannabis medicinal, coaching educativo, y el uso responsable y supervisado de hormonas bioidénticas. Porque el bienestar no es solo biológico ni emocional: es un entramado de cuerpo, mente, historia y decisiones.
Y cuando se aborda desde la consciencia, florece.
En paralelo, me he dedicado a fortalecer procesos educativos. Acompaño a comunidades escolares, equipos directivos, docentes y apoderados en procesos de gestión institucional, liderazgo, mentoría educativa y formación en educación sexual integral. Sé, por experiencia, que cuando hablamos de sexualidad en espacios educativos, aún hay vacíos, tabúes y silencios que duelen y confunden.
Mi trabajo es abrir esas conversaciones con respeto, información y calidez.
Diseño programas formativos que abordan la sexualidad desde la infancia hasta la adultez, integrando etapas vitales, lenguaje adecuado, perspectiva inclusiva, y estrategias concretas para prevenir, educar y acompañar. No se trata solo de enseñar qué es el cuerpo o cómo funciona. Se trata de devolverle dignidad al amor, al consentimiento, al placer y a la relación que cada persona construye consigo misma.
He creado herramientas digitales propias, como la plataforma “Sexuality”, para acompañar procesos desde un entorno profesional y discreto, y he desarrollado el Programa “Conócete”, una hoja de ruta personalizada para reeducar nuestra historia sexual, resignificar el cuerpo y recuperar el bienestar integral.
Cada espacio que facilito —sea una mentoría, un taller, una consulta individual o una capacitación institucional— es creado desde mi experiencia, mi formación y, sobre todo, mi compromiso profundo con el cuidado.
No trabajo desde la distancia. Acompaño desde el cuerpo vivido, desde la voz que también ha buscado respuestas, desde la mujer que ha sostenido el estudio de noche, el cansancio y la maternidad, con el corazón puesto en aportar algo verdadero y transformador.
Creo que la sexualidad no es solo un aspecto de la vida. Es parte esencial de cómo habitamos el mundo. Por eso la educación sexual no es un “tema más”, sino una necesidad urgente que cambia realidades, previene violencias, fortalece la autoestima, y nos permite vivir con mayor libertad, placer y bienestar.
Gracias a mi formación, a mis referentes y a los cientos de personas que he acompañado, hoy puedo decir que mi trabajo no es una profesión: es una vocación vivida.
Y si estás aquí, leyendo estas líneas, quizás es momento de abrir un nuevo capítulo.
Estás invitad@ a vivir tu sexualidad desde la libertad, la conciencia y el amor.
Te acompaño.